lunes, 16 de junio de 2014

Gabo Eterno

Fiel a las historias fantásticas de su primo, "Gabo" , Nicolás Ricardo Arias creía que un miembro de la familia de Aracataca iría morir cuando se cumpla un año de la muerte de la tía Chave que había ocurrido en abril de 2013.
Ese 17 de abril era un día de fiesta , en la casa de Nicolás Ricardo Arias,  con sus familiares y amigos y la música sonaba muy animada.
Sonó el teléfono y Nicolás a sus 79 años fue el que recibió la noticia que "Gabo" había muerto, acabando así con la alegría de la fiesta y trayendo gran tristeza al corazón de Don Nicolás.
Aracata, pueblo natal de  "Gabo" , es una ciudad donde el clima es muy caliente , la temperatura superior a los 35 grados y el sol brilla casi todos los días del año.
"Hasta el cielo ha llorado al Gabo" dice al evocar el día del funeral del escritor. Cuando un aguacero muy fuerte, estremeció Aracataca en la misma hora que sus pobladores se vestían de blanco, con flores , globos y mariposas amarillas, se preparaban para darle simbólicamente el ultimo adiós .Lo mismo ocurría en México a las 16:00 donde eran enterrados los restos mortales del cataquero.
Pasado un mes de la muerte de "Gabo" y otro aguacero cae en Aracataca , justo en el momento donde se rezaba una misa , en la iglesia donde el escritor había sido bautizado.
El espectáculo está armado para varios extranjeros que con "Cien Años de Soledad" en la mochila llegan a Aracataca buscando a Macondo, como si la realidad quisiera confundirse con la fantasía.
Cuando uno visita Aracataca, en el distrito de Magdalena, uno puede creer que está llegando a Macondo , la aldea ficticia de 20 casas de barro y caña que hizo famosa en todo el mundo García Márquez.
El tren, la casa de los Buendía, el enjambre de mariposas amarillas que perseguían a Mauricio Babilonia, uno de sus personajes, están grabados en los murales y  en las polvorientas paredes de las calles del pueblo.
Mariposas amarillas eran abundantes cuando "Gabo" era niño en Aracataca.
 En la actualidad existen pocas, pero sus pobladores no las olvidan, las pintan en las paredes, fabrican en tela y plástico y hasta las llevan en sus solapas. También las rosas amarillas que acompañaban a "Gabo" hasta su muerte, se han convertido en su símbolo.
La cuna del Nobel de literatura se debate entre la apatía de su gente y el olvido de sus autoridades. El turista que llega no encuentra dónde hospedarse ni dónde comer. Ni agua potable se ofrece a todos sus habitantes .
La fama de "Gabo" no ha sido  bien aprovechada y los proyectos para desarrollar el turismo no prosperan. Mucho de los habitantes piensan  que el " Nobel" no ha apoyado a su pueblo, pero otros creen que "Gabo" le dio a Aracataca fama mundial y que lo demás es tarea de sus 
habitantes y de sus autoridades .


Este fue un resumen del artículo publicado en la revista Extra de El Deber del día domingo 15 de junio.