lunes, 16 de junio de 2014

A 108 “tempraningo”


Comenzar la universidad no es fácil, siento que ha sido un giro de 360 grados de un tirón y no creo que sea la única que siente eso.
Mi segunda materia a primera hora, un 11 de febrero de 2014, fue Redacción y Estilo, una de las materias que más rara me pareció en sus inicios ya que el Profesor Osman Patzzi, nos hizo dibujar una mano (cosa que me pareció bastante infantil) en la cual  indicaríamos qué nos gustaba de la materia, qué no, qué podríamos aplicar, qué nos parecía interesante, y qué quedaría pendiente.  La sensación que sentí al escuchar el “pendiente” me animó y me recordó que era mi primera clase de Redacción y Estilo, y que aún faltaba un semestre entero.
 ¿Y qué paso?
Pasó la vida, pasó el tiempo, pasaron los días lluviosos, calurosos y a veces fríos en que a las 7:00 en punto de la mañana había que estar bien “plantau” marcando el dedo en la clase. Pasó la manito que saludaba y decía hola, pasaron las conjugaciones, la comunicación verbal y no verbal, la jerga, el argot, la lengua, el lenguaje y el habla, la semántica… la palabra y el concepto, la lógica, las falacias, el signo lingüístico, el escarabajo semántico, etc.
Etcéteras y todo lo que podría escribirse… pero no alcanza el tiempo para hacerlo, la materia se resume en la parte más gorda del "trapper" de la "U", y en un montón de experiencias y recuerdos del primer semestre en la universidad. Pasó el tiempo, pasaron las 96 horas de carga horaria y ahora solo nos queda disfrutar de las vacaciones, seguir escribiendo y tomar Redacción Periodística el próximo semestre. 
¡Pues ahí estaremos!

Ahora dibujamos de nuevo la manito, con los mismos significados pero diferente contenido y…  se despide.