viernes, 22 de abril de 2011

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max va en bicicleta. Sus padres le ajustan el sillín y le conducen en el mundo, seguro. Max siente su mano y las curvas. Le sorprende la velocidad de la bicicleta y de su madre, acompañándolo a zancadas. De golpe ya no la ve y él rueda sobre ruedas, coge el camino de la derecha que le lleva al bosque. Va aferrado con la barbilla al manillar y cuando se levanta trinfal una rama baja de abedul le tiende en el suelo y el pequeño Max ve las estrellas que se forman entre las hojas por la luz del sol.