viernes, 22 de abril de 2011

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max está en un bar. Las mesas de mármol le dividen el mundo en dos. Se escabulle entre ellas y asoma la cabeza y su mano para beber de los culos de las copas ya bebidas. Cuando le ven, Max dice que sólo quería probar o que quería saber cómo olían. De repente su madre le llama para jugar una partida de mus y el pequeño Max corre antes de salir de debajo de la mesa y cuando sale, el mármol esculpe en su cabeza, y con los ojos abiertos Max ve su degoteo y el rojo de los párpados cerrados frente al Sol.