lunes, 21 de marzo de 2011

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max va a la granja de sus tíos. Ellos tienen todo tipo de animales y a Max le gusta darles de comer a todos. Se levanta temprano para ir al granero. Conoce qué come cada uno y se pasea por cuadras y jaulas repartiendo el desayuno. Al pequeño Max le gusta jugar a que es un campesino que trabaja duro para mantener su granja. Cuando termina de repartir el grano y las balas de paja, Max entra al corral de las vacas para ordeñarlas. No se ha dado cuenta de que hoy hay un toro en pleno cortejo y cuando le ve, éste ya corre feroz y cabizbajo hacia el pequeño intruso. La retina del pequeño Max, que esperaba ver el lácteo y apetitoso rezumar de una cálida ubre, distingue en cambio un marfileño cuerno goteante de sangre.