sábado, 19 de marzo de 2011

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max va vestido de traje porque sus primos van a casarse. Entra en la iglesia y se sienta en un banco junto a sus padres. Imagina que es un jorobado que cuida del lugar y que los pasillos y campanarios son laberintos por los que él nunca se pierde a la luz de su vela. Cuando termina la ceremonia y todos están fuera de la Iglesia haciéndose fotos, el pequeño Max vuelve a entrar y se dirige muy solemne al altar, con el que tropieza. Prueba de aguantarse con los brazos en cruz en la talla de manera del ábside pero ésta se tambalea y un gran Cristo cae encima de él. El pequeño Max completa un hombre de Vitruvio bajo el peso de la Cruz.