miércoles, 16 de marzo de 2011

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max ayuda a su padre a limpiar el coche. Es verano y juegan a salpicarse mientras frotan el auto con jabón. Max corretea de un lado para otro huyendo del disparo paterno. Entra en el coche se agarra al freno de mano para darse fuerza y sale disparado por la puerta del conductor. Ahí vuelve a estar papá preparado con el dedo en la manguera. El pequeño Max huye hacia delante, su padre le persigue a pocos pasos, el coche se desliza calle abajo sin freno de mano, Max intenta correr más rápido pero la risa se lo impide. Bajo el peso de la rueda su pequeño cuerpecillo se muestra dúctil como un jarrón de barro dando vueltas en el torno.