lunes, 28 de febrero de 2011

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max dice “¿Vale que yo era un dictador y tu eras el pueblo?” Zoe acepta porque le gusta eso de ser ella todo un pueblo. El pequeño Max le explica entonces que ella tiene que hacer todo lo que él diga i le ordena que limpie la cabaña del árbol. Zoe coge la escoba y la pone como una lanza a punto para la batalla al grito de “¡Revolución! ¡Venganza!” Max retrocede, pero de espaldas no ve que el suelo de la cabaña termina y empieza el espacio para volar. Al caer del árbol su cabeza explota como una granada madura.