domingo, 12 de diciembre de 2010

Pequeñas historias de un niño llamado Max

El pequeño Max ve a través de la ventanilla del coche un pequeño trozo de cielo sin detalles. Es azul, y está muy quieto. El pequeño Max se siente tranquilo, no hay nubes ni parece que haya viento. Abre la manecilla de la puerta y sale del vehículo mientras sigue mirando el cielo, deseando deshacerse ya del marco que le impide verlo entero y sin darse cuenta de que el coche todavía no se ha detenido.