domingo, 19 de septiembre de 2010

Una vez más, la justa medida (by Yul Birus)*

... y una vez más, la sabiduría de la Real Academia Española. Ésta define 'depravado' como "demasiado viciado en las costumbres" y 'demasiado' (sorprende menos) como "excesivamente". Lo cual implica la posibilidad de ser "viciado en las costumbres" de manera no-excesiva. ¿Qué les parece?

Para ejemplos, no hace falta más que recurrir a la definición del verbo 'viciar', según la cual somos llamados a buscar la justa medida para

1. Dañar o corromper física o moralmente.
2. Falsear o adulterar los géneros, no suministrarlos conforme a su debida ley, o mezclarlos con otros de inferior calidad.
3. Falsificar un escrito, introduciendo, quitando o enmendando alguna palabra, frase o cláusula.
4. Anular o quitar el valor o validación de un acto. El dolo con que se otorgó vicia este contrato.
5. Pervertir o corromper las buenas costumbres o modo de vida.
6. Torcer el sentido de una proposición, explicándola o entendiéndola siniestramente.
7. Abonar las tierras de labranza [al menos, según la abreviatura e indicación dialectal "Sal.", en Salamanca; pero ojo, sin pasarnos].

De modo que ya tienen dónde elegir. Un servidor creo que ha cumplido, por hoy, en el sentido de la cifra 6.


*Puede consultarse el texto original en el estupendo blog bilingüe (alemán-español) que Yul Birus firma con su anagrama habitual.