jueves, 12 de agosto de 2010

Salimos más rápido que en otras crisis”

Según el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la crisis puso a prueba el modelo en materia de empleo. Y la superó satisfactoriamente, sostiene. “Fue el que más creó en crecimiento, el que más preservó en la crisis y el que más rápido se recuperó después.”Por Tomás LukinEl empleo registrado del sector privado recuperó su nivel previo a la crisis en nueve meses. En ese período se crearon 160 mil puestos de trabajo formales. La industria, el sector servicios y la construcción impulsaron la dinámica. En mayor medida se trata de ocupaciones no calificadas y operativas, aquellas que se vieron más afectadas durante la etapa contractiva. En el Ministerio de Trabajo resaltan que se trata del proceso de salida de crisis en materia laboral más rápido de los últimos episodios traumáticos que atravesó el país, como el Efecto Tequila y la devaluación de 2001-2002. Entre abril y junio, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que elabora esa cartera, verificó un incremento en la cantidad de asalariados registrados del 1,0 por ciento con respecto a los primeros tres meses del año y de 2,4 por ciento en relación con un año atrás.“La capacidad del modelo para crear empleo de calidad no está agotada”, reiteró en varias oportunidades el ministro Carlos Tomada ante las hipótesis que señalan el agotamiento de la actual política para generar puestos de trabajo. El funcionario reconoce que, como sucede históricamente durante los períodos de recuperación, el empleo crece más lentamente que la producción. En el segundo trimestre, el nivel de actividad registró un alza del 8,9 por ciento y el empleo registrado “solamente” 2,4 por ciento. Pero Trabajo no considera esos números una debilidad del modelo: “No ha habido proyecto político que haya tenido el nivel de preservación de los puestos de trabajo que hemos tenido nosotros. Este modelo demostró su capacidad durante las etapas de crecimiento económico porque es el que más empleo registró. En la crisis, ya que es el que mejor lo preservó con distintas políticas activas. Y durante la recuperación, porque es el que salió más rápido”, argumentó Tomada.El retroceso en el empleo registrado comenzó a finales de 2008, se profundizó en junio y recuperó una dinámica positiva a partir del último trimestre del año pasado. En marzo de este año, la recuperación alcanzaba a la mitad de los puestos de trabajo destruidos. El nivel de empleo alcanzado en junio de 2010 es levemente inferior al observado cuando comenzó a sentirse la de-saceleración en la actividad económica. Si bien la profundidad, causas y consecuencias de las distintas crisis difieren, el ministro Tomada y sus colaboradores destacan que hoy se observa un nivel de empleo registrado mucho más elevado, que la cantidad de puestos de trabajo perdidos durante la contracción es inferior y que el tiempo transcurrido para recuperar los mismos niveles de empleo previos a esos episodios fue sustantivamente inferior.Desde que comenzó la crisis financiera internacional, la recuperación demoró 21 meses. En ese período se volvió a los valores previos. Luego de los episodios de 2001-2002, fueron necesarios casi cuatro años para revertir el impacto en el mercado de trabajo formal y con el Efecto Tequila (diciembre de 1994), la resaca laboral duró tres años. Para Tomada, la menor contracción registrada durante la última crisis responde, en parte, a las distintas políticas desplegadas por el Gobierno para preservar los puestos de trabajo como el Programa de Recuperación Productiva (Repro).A pesar de las advertencias empresarias sobre un desborde salarial o la reapertura masiva de las negociaciones salariales, el escenario que presenta la cartera laboral para los próximos meses es relajado y optimista. Apuntan que el 77 por ciento de los empleadores espera contratar nuevos asalariados durante el próximo trimestre: “Los empresarios que esperan aumentar la dotación de trabajadores, que piden créditos e invierten, se reúnen en AEA y la Unión Industrial para decir que no tienen seguridad jurídica. Son los mismos que en los ’90 arrasaban derechos adquiridos de los trabajadores y las empresas del Estado. En ese momento, no había seguridad jurídica pero como afectaba a los trabajadores no se preocupaban”, arremetió Tomada. Las empresas de mayor tamaño –desde 50 ocupados– son las que incorporaron la mayor cantidad de trabajadores desde el cuarto trimestre del año pasado.El ministro y el secretario de Empleo, Enrique Deibe, recordaron que “en 2002 nos dijeron que no podíamos bajar el desempleo del 12 por ciento en menos de 10 años. Hoy es del 7,9 por ciento. Ante la situación del mercado de trabajo y las formas de organización de la producción que hay hoy en el país, estaríamos cerca del ‘pleno empleo’ con un nivel de desocupación entre 5 y 6 por ciento. Tanto no nos falta”.