miércoles, 21 de julio de 2010

LAS MUJERES SEGREGADAS

En la India las niñas no vienen con un pan bajo el brazo. Más bien todo lo contrario. A menudo representan el problema más grave para sus padres. Para casarlas, el progenitor debe pagar una dote tan alta que, en muchas ocasiones, le supone la ruina. Pero ningún esfuerzo es demasiado grande para evitar el destino que les espera en este país a las mujeres repudiadas por no pagar la dote: algunas son rociadas con gasolina y quemadas.

En China, no son pocas las recién nacidas a las que ahogan de inmediato por haber cometido el terrible delito de ser niñas. Esta clase de asesinato ha desembocado en una sensible disminución de mujeres en ambos países.


En muchos lugares de Asia y África, los hombres comen de la olla antes que las mujeres, quienes deben contentarse con las sobras; los niños son amamantados más tiempo que las niñas y, posteriormente, reciben más carne y más albúmina; con un niño enfermo, los padres llaman al doctor de inmediato, mientras que con las niñas se hacen los desentendidos. Así las cosas, no es de extrañar que, en países como China o India, fallezcan el doble de niñas que de niños entre los dos y los cinco años.