miércoles, 31 de marzo de 2010

EL ATAQUE DE LAS TARANTULAS

El rey Pirro ganó la batalla contra los poderosos romanos, pero aquella victoria tuvo el sabor de la derrota, porque hubo tantas bajas, que su ejército prácticamente quedó nulificado. Volvió a su reino, en el norte de Grecia, con una tremenda mueca de amargura. No había quedado en nada conforme y su deseo de venganza creció desproporcionadamente en su interior. Pensó en muchas formas de cobrar la sangre caída de los suyos, hasta que una gran idea despejó su desagradable mueca del rostro. Le encargó a cientos de sus sirvientes que juntaran miles de arañas, de una especie en extremo venenosa y que las introdujeran en la ciudad de Taranto. El ataque fue terrible. Muchos ciudadanos murieron a consecuencia al no haber forma de atender las mordeduras de estas arañas venenosas, las cuales a partir de ese momento fueron llamadas tarántulas.
A los pobres romanos lo único que se les ocurrió fue poner a bailar una danza a los mordidos por estas terribles arañas. Un baile que fue llamado tarantela, y con el cual decian, que tenían que bailarlo lo suficiente para que se eliminara del cuerpo el veneno, ya que si esto no sucedía, el pobre afectado encontraba la muerte. Por desgracia, al parecer la mayoría no bailaba lo suficiente, así que la venganza del Rey Pirro que