miércoles, 27 de mayo de 2009

Vive México en Michoacán



• Crisis dentro de la crisis
• Temerarias apuestas

El ensayo, mi estimado, es la mejor preparación. Convulsivos días estos que sacuden al (des)gobierno de Felipe Calderón con la cascada de simpáticas coincidencias (que en política no existen) de cara al proceso de julio próximo. La noticia sobre la escalofriante cifra anunciada por el INEGI de 2.3 millones de personas desempleadas en abril, el informe de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes sobre 6,500 establecimientos cerrados, el sector turístico perdiendo 100 mil empleos por el mentado virus de la influenza, la caída libre de 4.9 % de las remesas en el primer trimestre, junto a las fantásticas caras largas, serias, tétricas, fúnebres y muy poco festivas de los personajes convocados por el Gymboree presidencial para motivar a tirios y troyanos a rescatar a México (que no debe ser misión imposible para Felipe, quien ya salvó a la humanidad) esboza que el ánimo está como la economía doméstica… en caída libre.

El tsunami de la crisis (del Estado fallido rumbo al estallido), que aún no toca fondo y que merma los bolsillos de millones de mexicanos y que trae sumamente inquieta a la poderosa élite empresarial, my friend, pega justo en la línea de flotación electoral del cacareado “presidente del empleo” (remember aquellito de it´s the economy, stupid), que parece desarrollar una copia calca de aquella cortina de humo desarrollada por la detención de Raúl Salinas, encabezada por Ernesto Zedillo de cara a su crisis con el error económico de diciembre.

Ayer, el atractivo operativo llevado a cabo en Michoacán, tierra del inquilino de Los Pinos donde comenzó su mal llamada guerra contra la organizada delincuencia, con la detención de 11 ediles y 17 altos funcionarios del gabinete de Leonel Godoy, no deja de tener un tufillo electoral con todo y los informes de inteligencia estadunidense que con datos duros involucran al gobierno michoacano en traviesas actividades.

El estupendo quid serán las secuelas que alcanzan a toda la red de protección de la famigila michoacana cuyos volátiles círculos golpean distintas aristas políticas y que, según la PGR, fueron producto de meses de investigación de inteligencia y gabinete (with a little help of our not so distant neighbors), y qué mejor timing ahora que el PAN ha hecho del narcotráfico su delicada bandera electoral porque del flanco económico mejor ni acordarse, amable lector, y ni hablar del naufragio del barco de gran calado y su emocionado capitán.

La espléndida cortinita mediática que hará los headlines y sesudos análisis para desviar reflectores de la explosiva crisis económica dependerá del curso de las sugestivas investigaciones, además del curiosito mensaje que se envía a otras entidades y que, en aras de llevar votos, perdón, agua al molino presidencial, podría tocar otro nivel de despachos, yes?

El problema de estar utilizando el gravísimo asunto del organizado crimen con fines partidistas electoreros, my friend, es una temeraria apuesta… primero porque el nivel de infiltración en el mismo (des)gobierno federal es bastante, digamos, preocupante. Segundo, porque el calendario azul del sexenio no termina el 5 de julio, por el contrario, empieza un formidable capítulo al día siguiente. Y las facturas se acumulan. Y serán puntualmente cobradas. Y Calderón & his rebellious team irreflexivamente están dejando demasiados poderosos personajes agraviados (incluidos algunos panistas) en cuyas agendas no aplicará ese maravilloso borrón y cuenta nueva, cada quien con su golpe compadre, aderezados con sonsonetes mediáticos de discursos nacionalistas.

Porque en México, again, algo grande está por pasar y con la velocidad de la inercia que lleva la descomposición política (dejemos a un lado la de seguridad, la social y la económica) orquestada por el partido en el poder (del no poder) se está culminando la fractura de un tejido de delicadas complicidades.

And there will be blood.
Tan tan.

Por la Mirilla

El cobarde asesinato del compañero reportero de La Opinión- MILENIO, Eliseo Barrón Hernández, esboza el México real de Durango, tierra del Chapo del sexenio que libra feroz batalla con los Zetitas en fuga por el control. Este espacio se une a la pena que embarga a su familia y al Grupo Multimedios por la irreparable pérdida...

gomezalce@aol.com