martes, 19 de mayo de 2009

La complicidad Calderón-Salinas

ÁLVARO DELGADO

MÉXICO, DF, 18 de mayo (apro).- Frase por frase, palabra por palabra, Miguel de la Madrid describió a Carlos Salinas, su sucesor en el poder presidencial, como quería hacerlo y al final, con malicia, asintió: "es un criminal".

Cómplice de su hermano Raúl, cuya fortuna de más de 130 millones de dólares en buena medida procede del narcotráfico, y él mismo ladrón de la mitad de los millones de dólares de la partida secreta que manejó a discreción, Carlos queda exhibido como un hampón por De la Madrid en la entrevista con Carmen Aristegui.

--¿Debería Carlos Salinas ser enjuiciado en México? --le preguntó la periodista.

--A estas alturas, yo no creo --respondió el expresidente.

--¿Por qué no?

--Ya pasó mucho tiempo y al mismo gobierno de México no le conviene seguir con ese asunto pendiente.

--¿Por qué? La justicia es la justicia.

--Pues sí, pero...

--¿Por qué no le convendría a un gobierno panista? ¿No sería conveniente para la salud pública de este, nuestro país? Sabiéndose lo que se sabe e intuyendo lo que pudo haber pasado con la corrupción, ¿no debería enjuiciarse a Salinas?

--Yo creo que ya no sería conveniente.

--¿No cree Miguel de la Madrid en alguna medida, por lo menos chiquita, en la utilidad del escándalo para la salud pública, si del escándalo surge un proceso de justicia?

--No tanta.

--¿No tanta justicia o no tanto?

--No tanta utilidad

--¿No sirve la justicia? ¿La justicia estorba para ejercer el poder?

--A veces sí.

--¿La impunidad es condición necesaria para que la maquinaria siga funcionando en México?

--Sí.

Y sí: todos los mexicanos saben que la impunidad es el insumo básico para que la maquinaria del sistema de corrupción opere en México, en primerísimo lugar quienes han lucrado y lucran indebidamente con el patrimonio nacional y han enviado al infierno de la miseria a más de la mitad de los mexicanos.

Tiene razón De la Madrid: aun habiendo elementos para ello, y los hay, Salinas no será enjuiciado no sólo porque al gobierno de Felipe Calderón "no le conviene seguir con ese asunto pendiente", sino porque --y esto es lo fundamental-- forma parte del mismo sistema de complicidades, razón por la cual ostenta formalmente el cargo.

El silencio de Calderón y los funcionarios de su gobierno relacionados con el combate a la corrupción y la aplicación de la justicia, es elocuente y, si alguna duda queda de la abyecta sumisión a Salinas, es la posición del presidente del PAN, Germán Martínez, quien antepone el lucro electoral al esclarecimiento de conductas delictuosas.

"Creo que al que se debe llevar a juicio es al PRI en las urnas", declaró Martínez, quien jamás ha emitido una critica a Salinas, entre otras razones porque sabe el papel que éste jugó en el fallo de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en los comicios del 2006.

Antes del fallo, que impuso a Calderón como oficialmente ganador, Salinas habló con los nueve magistrados, sobre todo con los que consideraban que debía anularse la elección por la ilegal intervención de Vicente Fox y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Un prominente abogado panista confirmó al reportero que, poco antes de la toma de posesión de Calderón, Salinas estaba molesto porque quería reunirse con él, pero César Nava Vázquez, el secretario particular y actual candidato a diputado federal, no quería tomarle la llamada, ni siquiera con la intervención de un allegado de ambos.

"Salinas está muy enojado con Calderón, porque no le quiere tomar la llamada y a él le debe su triunfo. Dice que el marcador en el Tribunal Electoral estaba 4-3, con riesgo de convertirse en 3-4, que era la nulidad, y él hizo la unanimidad de 7-0."

La molestia duró muy poco: Salinas y Calderón gozan a plenitud la complicidad.

Apuntes

Justo en medio de este escándalo y el de Carlos Ahumada nació, hoy lunes 18 de mayo, un nuevo diario. Se llama La Razón. Lo dirige Pablo Hiriart, exdirector de La Crónica de Hoy y, precisamente, excolaborador y amigo de Carlos Salinas. Hiriart dice que el nuevo periódico es "un medio de comunicación abiertamente comprometido con los cambios que al país le urgen". Hiriart asegura que la familia del empresario tamaulipeco Ramiro Garza Cantú le prestó cabezal y dinero: "Los señores Garza me han extendido una línea de crédito para relanzar el diario, que se comenzará a pagar cuando llegue a un punto de equilibrio financiero. Mientras lo pago, ellos conservan un asiento en el Consejo de Administración. Para todos los efectos administrativos y editoriales, el propietario de La Razón soy yo". … Hasta siempre, maestro Benedetti: "Lento viene el futuro/ lento/ pero viene…"

Comentarios: delgado@proceso.com.mx