lunes, 10 de noviembre de 2008

Au revoire, OneLinux

Casi exactamente dos meses han pasado desde que hablaba por primera vez de OneLinux hasta su cierre.

Efectivamente, OneLinux ha cerrado. Lo acabo de ver por casualidad.


Por un segundo me he preguntado por qué no he sentido algo de pena por su cierre; al menos por un segundo. Y en seguida me he respondido. ¿Por qué? En el mundo del software libre sólo los más fuertes y necesarios sobreviven. Ojalá [dejaran que] ocurriera lo mismo con los bancos. ¿verdad?

Adios, OneLinux. Y gracias.