miércoles, 3 de septiembre de 2008

Chrome no es tan minimalista


Al menos en su licencia.

No ha hecho más que salir y aparte de probarlo, ya hay quienes se han leído la licencia de uso, algo que los que sufrimos de la paradoja del usuario activo no solemos hacer, pero que es muy conveniente.

En concreto, varios sitios como JKKMobile en su entrada "Google Chrome apesta", EntreGeeks en "Google Chrome: no todo es bonito con Google" o The Register en "Quemado por Chrome" (la URL indica que el títul original era como el de JKK), apuntan especialmente a la cláusula número 11 de las Condiciones de Servicio de Google Chrome como algo negativo. A saber:

11. Su licencia del Contenido

11.1 Conservará los derechos de autor y cualquier otro derecho que ya posea del Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos. Al enviar, publicar o mostrar Contenido, estará concediendo a Google una licencia permanente, internacional, irrevocable, no exclusiva y que no está sujeta a derechos de autor para reproducir, adaptar, modificar, traducir, publicar, representar y mostrar públicamente, así como para distribuir cualquier Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos. Esta licencia se otorga con el único propósito de permitir a Google publicar, distribuir y promocionar los Servicios y puede revocarse para determinados Servicios, según lo estipulado en las Condiciones adicionales asociadas.

11.2 Acepta que esta licencia concede a Google el derecho de distribuir el Contenido a otras empresas, organizaciones o personas con las que Google mantiene una relación con el fin de ofrecer servicios sindicados y de utilizar dicho Contenido en relación con la prestación de los Servicios.

11.3 Por otra parte, usted es consciente de que, al llevar a cabo los pasos técnicos requeridos para ofrecer los Servicios a nuestros usuarios, Google podrá (a) transmitir o distribuir el Contenido a través de diversas redes públicas y distintos medios; y (b) aplicar los cambios necesarios al Contenido a fin de adaptarlo a los requisitos técnicos que exigen las redes, los dispositivos, los servicios o los medios de conexión pertinentes. Acepta que, por la presente licencia, se le concede a Google el derecho de llevar a cabo estas acciones.

11.4 Confirma y garantiza a Google que posee todos los derechos, poderes y autoridad necesarios para conceder la licencia anteriormente mencionada.

Hay varios puntos como mínimo "oscuros", no sólo en este punto 11, sino en el resto de la EULA (End User License Agreement, Acuerdo de Licencia de Usuario Final). Como el punto 2.3, en el que las personas sin edad legal no tienen derecho a usarlo:
2.3 No podrá utilizar los Servicios ni aceptar las Condiciones si (a) no tiene la edad legal para contraer un acuerdo vinculante con Google o (b) si se le ha privado el uso y disfrute de los Servicios en virtud de la legislación de los Estados Unidos o de cualquier otro país, como su país de residencia o el país desde el cual utiliza los Servicios.
No entraré en más follón legal y me quedaré en esas dos cláusulas. Simplemente digamos que los 20 puntos (y sus correspondientes subapartados) no son precisamente fáciles de leer ni tan minimalistas como el navegador de Google.

¿Da que pensar, eh? ¿No te entran ganas de leer la licencia de GMail o la de cualquier otro servicio suyo que uses?