viernes, 13 de junio de 2008

Mi próximo ultraportátil

Llevo ya varios días pensando en jubilar mi EeePC 701 8G que tanto ha contribuido a mejorar mi "vida informática" y al que tengo que reconocerle sus méritos por haberme vacunado contra los miedos a utilizar Linux. Porque ha sido este sencillo, barato y diminuto ordenador el que ha conseguido que me interese por algo diferente a lo conocido, a Windows.
Esta pequeña maquinita blanca que un buen día de diciembre de 2007 entró en mi casa tras haber recorrido miles de kilómetros desde Taiwan es la responsable de que escriba estas líneas usando Ubuntu en vez de mi sempiterno (hasta hace poco) Windows XP.
Desde entonces ha llovido mucho (figurada y literalmente) y ahora siento la necesidad de renovar, de cambiar. Hay mucho donde elegir, la verdad, pero muy poco de lo que se me ofrece me llena. Cambiar por cambiar nunca ha sido mi lema. Tengo que encontrar motivos de suficiente peso para hacerlo. Motivos parecidos a los que me llevaron a adquirir el EeePc.
Con la experiencia adquirida tras siete meses de uso de mi querido ultraportátil Asus he madurado una serie de criterios que voy a seguir para encontrar su sustituto ideal.
Habitualmente, cuando tengo que tomar una decisión más o menos importante, suelo hacer una lista con los pros y los contras, ventajas e inconvenientes y sobre todo con los objetivos que persigo.
Si os interesa conocer como ha quedado esa lista, a continuación os la detallo:
1.- ¿POR QUÉ QUIERO CAMBIAR DE ULTRAPORTATIL?
  • En primer lugar por puro afán renovador. En tecnología, lo que tiene más de 5 meses de vida se me antoja pueril. Aunque este motivo pueda parecer frívolo, es lo que hay. Se trata de hacer una lista lo más sincera posible.
  • El que tengo está quedándoseme pequeño. Tengo esta sensación desde que han aparecido en el mercado otros modelos con disco duro. La memoria SSD está muy bien. Yo la he defendido en numerosas ocasiones en este blog pero, no se por qué, quizás porque me han alienado, tengo la sensación de estar como en Guantánamo, encerrado sin poder ver la luz. Además, tengo tambien la impresión de estar andando por el filo de la navaja. En cualquier momento me puedo quedar sin memoria SSD por que se ha corrompido, como suele ocurrir con las USB de tanto en cuanto. Y se que cuando esto ocurra no tendré posibilidad alguna de recuperar los datos. Con un disco duro aún se le pueden hacer un par de masajes cardíacos y algún que otro boca a boca.
  • Mi vista no es ya la que era y 7 pulgadas de pantalla es un poco dificil de soportar. Para el correito y tal pues no está mal. Pero una hora entera delante de esa pantalla me quema las pestañas.
  • El teclado tan pequeñito ha acabado por desesperarme. Yo, que tengo los dedos como ceporros, al escribir el nombre de usuario en Ubuntu, que es newi, acabo escribiendo casi siempre nmewui...Torpe que es uno.
  • Y por último, el color blanco que al principio me gustó, y eso que lo compré en color negro pero que el vendedor de eBay se equivocó, ahora se ha convertido en un lastre. Cuando miro al EeePC y lo comparo en mi mente con otros que acaban de aparecer, me parece de juguete. Pero ha sido necesario ver otros modelos para ello por que, repito, antes no me lo parecía.
Es decir, me he desenamorado del EeePC. Del EeePC y de todo aquello que se le pueda parecer (MSI Wind etc).
No quiero los colores blanco y negro ni en pintura. Si tirais de hemeroteca, podreis encontrar en este blog mis propias opiniones en contradicción con las que cito en este momento. Pero debeis de comprender que eso es natural. Es parte de la evolución (¿o quizás involución?) de todo ser humano. Al fin y al cabo ser coherente con uno mismo no es mantenerse empecinado en lo mismo eternamente sino más bien consiste en aceptar esa modulación que tienen tus ideas. Es cuestión de biorritmos.
¿Candidatos?. Pues de momento solo hay uno: el HP 2133. No me importa si es VIA o Intel. Tampoco voy a echar carreras con él. Pero lo que si tengo claro es que, obligatoriamente, necesito este cambio:
  • Mucha capacidad de almacenamiento
  • Pantalla de no menos de 9 pulgadas
  • Un teclado más cómodo.
  • Un color más elegante.
Todo lo demás no me importa tanto, ni memoria, ni microprocesador, ni tan siquiera la duración de la batería.

Como os digo, el HP 2133 está en mis pensamientos. ¿No te gusta a tí tambien?