domingo, 22 de junio de 2008

La licencia de openSUSE 11 Beta


Decía que iba a escribir algo relacionado con esta entrada. Pero antes que nada, dos consideraciones importantes como introducción:

La primera: La fotografía que ilustra esa entrada va más allá de la cuestión económica. Siempre que hablo de softare libre intento desligarlo del tema monetario. Y fijaos que la fotografía en sí no habla de dinero. Habla de libertad. La libertad de prestar, copiar, distribuir y modificar el software. Me permito tomar las palabras de Xxgabo en un comentario de esa misma entrada:
"Con windows, debes comprar aplicaciones para aprender diferentes tecnologias, es la filosofia de esa empresa y limitada por la parte economica."
La base es cierta, pero hay que matizar que en Windows (y en otras plataforamas) hay aplicaciones gratuítas por las que no hay que pagar (como Opera), e incluso libres (como Firefox o dentro de nada Kontact y KDE). Pero mientras esas aplicaciones libres se pueden usar como se quiera, las gratuítas tienen normalmente ciertas restricciones para el usuario.

La segunda consideración: La entrada no va contra Microsoft concretamente, sino contra las restricciones en el uso del software que hacen las compañías. Está muy bien saber por qué no debemos usar Windows, pero como dice Stallman, Microsoft no es el Gran Satanás, simplemente tiene una mejor posición para hacer cosas negativas contra sus clientes. Siempre me gusta recordar que Apple es tan negativo o más que Microsoft: no sólo su software es privativo (la licencia de Leopard estipula que sólo se puede instalar en un ordenador, y que ese ordenador ha de estar licenciado por Apple!), sino que su hardware también suele tener componentes propietarios que han hecho tener que "tirar" de ingeniería inversa para poder conectarse sin hilos con sus portátiles o que sus productos no funcionen como deberían.

Podríamos entrar en una tercera consideración, parte de la primera: que no todas las aplicaciones en Linux son gratuítas ni libres. Oracle, por ejemplo es propietaria (cerrada, no libre) y comercial (se vende). Zimbra se distribuye en forma de productos libres y gratuítos o comerciales y propietarios. Nada impide que haya programas con licencia libre pero que se distribuyan por un coste económico, o que haya aplicaciones gratuítas (freeware) que se distribuyan con una licencia cerrada también en Linux. Y es aquí donde entramos en lo que quería comentar.

Sin más preámbulos, atención a la EULA (End User License Agreement, Acuerdo de Licencia para el Usuario Final) de openSUSE 11 beta, la base del sistema operativo que lleva el HP 2133:
«"Hemos de decir que esta distribución se levanta con el pie izquierdo; presenta una licencia al usuario final que prohibe la redistribución con compensación, unir openSUE con cualquier otra "oferta", ingeniería inversa, transferencia del software, uso en un entorno de producción, o publicar resultados comparativos (solo si eres un proveedor de software). Se obliga a los usuarios a dejar de usar el software al finalizar la licencia, lo que sucede tras 90 días, hasta la siguiente versión, o cuando Novell lo diga. Y, por si alguien estaba considerando realizar el crimen de usar la versión por demasiado tiempo: "El software puede contener un mecanismo automático de deshabilitación que evite su uso tras un cierto período de tiempo, por lo que usted debería hacer una copia de seguridad de su sistema y tomar otras medidas para prevenir cualquier pérdida de ficheros o datos.
¿No suena como las licencias de Microsoft o Apple? Como dicen en Béranger.org, "lo que [Novel] no entiende es que esto es ¡software libre! ."

Actualización: Gracias a Jordi por el vínculo a una copia de la licencia final de openSUSE 11, que por cierto fue lanzada hace dos días oficialmente.

Via Slashdot.